jueves, 31 de marzo de 2011

El último instante


10:45... el vuelo sale en 15 minutos y no te veo. No esperaba hacerlo después de todo. No esperes nada de nadie... solo lo peor... y he acertado muy a tiempo. Años pasaron pero tal vez era una materia larga y hoy he decidido graduarme con honores, borrarte de la faz de mi vida, bueno... en tal caso, he decidido partir para no volver, para no volver a verte y que despiertes aquella marabunta de dolencias que me enciman facil 30 años más de los que tengo. Soy muy joven aun para cargar con dolencias del corazón tan profundas.

Me recuerda la recepcionista a lado de la entrada de abordar que me quedan 10 minutos antes de cerrar la puerta, y sin querer me recuerda que pronto será más factible olvidar que esperar y recordar angustiado. OK, lets move. La última sonrisa que me regala aquella mujer, tal vez el mejor recuerdo que me lleve. Quisiera abrazarla aunque me crea loco y decirle cuan agradecido estoy de que me despida. Sonrío levemente y me dedico a levantar mis cosas para abordar. Y en eso, sabía que no debía voltear, sabía que estarías ahí a lo lejos llegando, impuntual como es tu costumbre. Bueno 5 minutos de sufrimiento y después a vivir... ¡a vivir de verdad!

Te saludo con más tono de despido, y alejo mis pasos guardando una distancia prudente entre tu, mi tentación y mis deseos por estrecharte y vivirte una vez más. Y silencio. ¿Que me queda decirte después de vomitar por años palabras bien escogidas, suplicas tal vez, peticiones, palabras de amor, y frustración? Solo me queda una melancólica mirada y esos 30 años que me regresaron en cuanto te vi. Juro que te los dejo en cuanto me suba al avión... 4 minutos, solo 4 minutos. 

Que injusto saber que ahora que me voy, tu te quedas con aquello que nunca quisiste. Es como guardar cajas vacías en tu armario sabiendo que nunca las usarás, pero con la esperanza de que algún día te sirvan de algo. ¡Porque algo si te digo, no me las llevo conmigo! Calma. 

Me doy cuenta que en mi monologo interno, no has dicho una sola palabra, ¿entonces a qué habrás venido? Me inquietas, me inquieta ese silencio que ya es invitado que no podría faltar a nuestros encuentros. Me inquieta tu persona, ver tus ojos, aun a distancia sentir tu esencia, poder oler tu aroma. Como última persona que quisiera ver, lo quería, pero a la vez no. 3 minutos.

Apenas escucho el sonido de lo que parecía un quejido y alerto mis sentidos ¿Qué? Lo siento, hoy no hablare más, no diré mas monólogos, ni recitare mis manías ni frustraciones. Estoy a 2 pasos de irme y he dejado hasta mi último aliento aquí, contigo. Y no mas. Me llevo mis restos a armarlos lejos de ti, de este mundo, de esta vida. 2 minutos. Y aun aquí parados. De reojo volteo a la entrada y la recepcionista de los boletos, sonríe levemente como si quisiera arreglar mi semblante desencajado Cuando entiende la magnitud del par de personas enfrente, sin quitar la sonrisa voltea desairadamente a voltear a otro lado. En definitiva, no olvidare su sonrisa, lo mejor que me llevare, gracias. Y cuando volteo nuevamente, te muestro la misma cara apagada de cada día, y tu el mismo silencio, la misma faz inexpresa de aquella que no tiene nada que decir, que no se hinca ante el holocausto. Esta bien pues, adelantemos la partida. Adiós. Para alguien que se perdió lo más importante de una amistad y de un amorío, es respuesta justa y suficiente.

- Espera.. 

¿Por qué justo antes de irme? 1 minuto. ¿Qué pudieras decirme en menos de un minuto para cambiar años de historia? ¡Nada! Ahora déjame ir. Pero  cuando doy cuenta, no puedo moverme, es como si embelesaras mi cuerpo y con un solo susurro evitaras mi partida alcanzando a decir Te quiero, no lo olvides. Y me tienes nuevamente. Me hierve la sangre... pero no puedo. Dentro de la tragedia que vivimos, se la gran persona que eres, y que seras ahora por tu camino. Gracias por todo.

Me he purgado y tal vez en un futuro nuestros caminos se vuelvan a encontrar. Me paro un instante en el filo de la puerta y cuando volteo para abrazarte, te has ido. Justo. Nuestra historia se compuso por momentos, ínfimas decisiones que llevaron a grandes acontecimientos, y así tenía que terminar. Not the right place, neither time. Ahora entro al túnel y nuevamente aquella mujer me sonríe y comprende la pesadez y a la vez el alivio de mi partida. Sonríe ahora, es una sonrisa radiante, y deposita el primer céntimo a mi vacío corazón que trataré de armar y llenar en algún otro lugar.







Esperando


De aquella mañana de abril, soleada, con viento terso acariciando mi cuerpo, me recuerdo llegando a lo mas alto de aquella vereda que terminaba en algún lugar desconocido. Arboles desapareciendo conforme llegaba, pájaros cantando, el crujir de las ramas mientras avanzaba en mis pasos. Si me había perdido era por convicción propia. ¿Cómo pudiera ser un mundo sin mi, pero conmigo? Bastaba seguir subiendo y alcanzar la punta para voltear y ver la ciudad. ¡Con solo verla podría saberlo! Ver todo fluyendo, sin mi. Ya no estaba ahí sufriendo, ya no vivía entre gigantes de concreto, ni pavimento, ni personas como hormigas corriendo de un lado a otro. Ya no me encontrarías aquí.

Me senté en una roca que custodiaba el punto más alto, saque mi cajetilla y encendí uno de aquellos que me acerca aún más al verdadero objetivo de aquel día haberme perdido. Un toque... y mientras tanto, observaba. Hasta en mi soledad me sentía solo, irónico. A lo lejos, el eco del motor de un camión que apenas me susurraba que aún estaba lo suficientemente cerca para no perderme para siempre. Bien. Me enfrascaría en mi música (que a drede no olvidé) para después dormitar un rato y esperar a que aquellos les extrañe no verme. 

Ya entrado un rato, aún con los audífonos puestos, escuché a alguien venir. Hubiera sido mas inteligente esconderme en un lugar donde ni un grito por casualidad alcanzaría a alertar al más cercano citadino. Decidí quitarme los tapones de los oídos para agudizarlos y escuchar más atentamente, pero la silueta de un hombre ya mayor superó aquel intento. Sin duda no vivía cerca pues sus zapatos ya gastados, pantalón de vestir y camisa me indicaba que tal vez, como yo, vino a perderse un rato. Hombre que tal vez frecuentaba este camino desde allá abajo.

Si... aquel día me quede esperando a que llegarán desesperadamente buscándome y gritando mi nombre, como aquel que sabe que ni desesperadamente, con más ahincó que se pudiera tener, volvería a encontrar esa pieza y regresar todo a la normalidad. Pero en lugar de una horda de personas, me vino a encontrar aquel hombre de pelo cano y mucha historia bajo sus pisadas. 

Inconscientemente, decidí pues quedarme quieto en mi lugar y yo encontrarlo a él. Buenas tardes...  y siguió su camino, ahora en pasos contrarios, como si solamente hubiera llegado para recordarme que no estoy solo y no puedo esconderme de la realidad. Buen día contesté aquella tarde en tono seco, desencajado por la sorpresa, y continué sentado viendo como se alejaba nuevamente por donde vino. Después, esperé a que el Sol cayera por completo para que entre el ocaso encontrara un atardecer de antaño y ni un alma molestando.

Así, a mi regreso, un viejo y un hermoso cielo me encontraron. Ese día nadie me buscó. 


Music Tracking VII


Primavera, con el clima que a todos gustan, solesito con cielo despejado, en una alberquita con chela en mano y amigos. 10 rolas pa disfrutar en Spring Break. Enjoy!


1) David Guetta ft. Akon - Sexy Bitch
2) Daft Punk - One more time
3) Kanye West ft. Rihanna - All of the lights
4) T.I ft. Chris Brown - Get back up
5)Martin Solveig ft. Drago - Hello (original mix)
6) Fake Blood - I think I like it
7) The Drums - Lets go Surfing
8) Pitbull - Party Dance
9) Jessi J ft. B.o.B. - Price Tag
10) Bruno Mars ft. Cee Lo Green - The Other Side

miércoles, 30 de marzo de 2011

Mi falla favorita...


... lenta y latente, mi respiración cobra fuerza, las manos castigan a lo que esté más cerca, lo sujetan y aprietan hasta asfixiar, solo escapan ágiles cuando los arrojo sin rumbo más que para chocar y hacer caos. Siento duro el cuerpo, y siendo juez y verdugo de aquel objeto de injusticia, se abalanza perdiendo el sentido humano. Me vuelvo animal y devoro con rencor a mi presa, no por supervivencia sino por placer... por venganza. Y por fuera la aparente calma y gentileza de aquel que responde a una negativa, pretexto o argumento injusto del otro que justifica su decidía y su falta de ser humano. Su falta de... no lo se. Pero siempre asertivo cuando de doler se trata.

Contengo una respiración, dos, tres, diez... la sangre vuelve a su cause original y entiende que la cabeza duele, que alrededor lastima y que el corazón palpita aún, nuevamente como tocado por un alfiler. La escucho y solo oigo sonidos al azar y nada que indique que de menos un arrepentimiento para menguar la amargura del alma. No es que perdone, pero desde antes de errar ya he capitulado y abierto un nuevo capitulo para conciliar visiones.

Sonrío y doy la mejor cara a las trivialidades que molestan como el polen que se cuela por la nariz y pica, arde, pero no deja estornudar. Gente de buena fue, estoy de su lado aun... Le doy una palmada en la espalda a la vida y el inmenso lienzo de detalles que se aleja mientras camina en dirección contraria. Si un tren se aleja es por que detrás viene otro, pienso, siempre uno detras de otro... en alguno tendré que poner pie en polvorosa...

Soy tan humano como animal, si soy tan humano como aquel que erró y más pasión que otra cosa, más nunca iracundo y si frustrado, agotado como Filípides llegando a Atenas, como aquel que en vida ha vivido al menos un par más. No odio y perdono aquel patológico ser que gusta consciente o inconsciente de fallar. Si cuando llegue a avisar algo fue como una máxima que predicaba No hay gente mala, solo sus acciones y aquellos hechos de sus acciones...  Momento.





Y despierto, veo las partículas que titilan por el filtro opaco de luz de las cortinas, el techo y pierdo el foco de la mirada. Ha llovido, siento frío. Un cigarro... ¡ahora!. No esperar nada de nadie; memo. Punza la cabeza. No nunca odie, nunca desespere nunca la ira se ha apoderado de mi y nunca lo hará... de buena fe me desvivo, de buena fe lo sabes, pero las personas duelen, lastiman, bocanada de humo asomando a la ventana. Me visto y salgo a caminar aún sin saber el porque, ni a donde. 

Sorteo los caminos secos para hundir mis pasos en los charcos, de cierta manera me gusta golpetear los pies como a un niño. Y olvido por un momento mi sueño pero como quien quisiera burlarse, tropiezo con la falla que nunca podría fallar. Lo lograste, no fallaste y por eso eres mi falla favorita... 

(Suena el celular)
- bueno...
- lo siento.

martes, 29 de marzo de 2011

En la ciudad nunca apagan las luces


Si me acerco al ventanal y asomo a la calle veo el va y ven de los carros, luces centelleantes, y sonido abrumante. ¡Vaya! necesito un cigarro... preferiría apestar un poco mi cuarto a cigarro que escuchar la vida de la calle a estas horas de la noche. Como reflejo pues, volteo a ver mi reloj. 11:45. Para ser martes aun queda bastante vida fuera. Ya debería estar descansando. He abusado bastante de mi falta de trabajo y poder despertarme relativamente tarde al día siguiente.

Encendedor, choca la piedra con el gas y en un instante la flama para comenzar con uno de mis vicios favoritos. Le doy un golpe y ni yo soporto la idea de dormir apestando a cigarro aunque así pasa la mayoría de los días. Venga pues, abro la ventana y contrarresto un poco el sonido poniendo música. Mi computadora me quiere hoy y seleccionó Samba de una sola nota de Antonio Carlos Jobin. 

Good. Ahora a lo que me truje. Otra fumada y un coche mentando madres mientras otro lo rebasa hecho madres. "Como te ves, me vi..." Si, soy de esos también que gusta más volar sobre el pavimento que aguantar trafico. Not my problem ahora, subo la mira y... ¡Mierda! carajo... si hace rato vi el cielo y era digno de disfrutar en mi ventana... oscuro con nubes asomadas apenas con el brillo de la luna y ¿ahora? pura luz de calle, postes parpadeando, ni la luz publica sirve bien... me lleva. En la ciudad nunca apagan las luces.



Me hubiera parado donde la oscuridad me abrazaba, pues por mas oscuro, aprecias aquello que da luz a la vida, aunque sea un instante....